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Comidas especiales para san Valentín

  • Foto del escritor: Seviara Los Pucheros del Marqués
    Seviara Los Pucheros del Marqués
  • 22 ene
  • 7 Min. de lectura

Hay cenas, y luego están esas cenas. Las que llevan ganas, mimo y un puntito de magia. Las que no se improvisan con lo primero que encuentras en la nevera. Las que no se olvidan. Y si hablamos de comidas especiales para San Valentín, hablamos de esa clase de experiencia que empieza con una chispa y termina con el mantel arrugado, las copas vacías y una sonrisa de oreja a oreja.

Este post no es para quienes buscan una excusa más para regalar bombones. Es para los que quieren marcarse un San Valentín con todas las letras: S de sabor, A de ambiente, N de “no lo vi venir”. Ya sea cocinando con tus propias manos o dejándote querer con un catering romántico a domicilio, aquí va la guía definitiva made in Los Pucheros del Marqués para liártela en casa... sin liarla.

Spoiler: no necesitas saber emplatar como Dabiz Muñoz. Solo necesitas hambre de sorprender.

Lo que viene a continuación no es apto para románticos de microondas

Este no es un listado de “10 recetas para San Valentín” ni un post de ideas de Pinterest. Aquí vas a encontrar mucho más: cómo montar una comida especial para San Valentín en casa que no parezca sacada del menú del día, qué platos funcionan sí o sí según el momento del día, cómo combinar ingredientes que dan chispa, cómo vestir la mesa para que parezca la de un restaurante y, lo mejor, cómo hacerlo sin salir de casa.

Además, si no quieres cocinar (que también se vale), te contamos cómo pedir un menú completo con catering romántico, con sabores que dan conversación y presentación que da envidia. Y sí, todo sin despeinarte.

Prepárate para desayunos que enamoran, cenas que sellan pactos, ideas para sorprender sin parecer un anuncio, consejos de insiders del mundo del catering, y algún que otro truco que ni TikTok sabe.

¿Objetivo? Que este año la comida de San Valentín sea como debe ser: para recordar, repetir... y brindar.

Comidas especiales para san Valentín

Desayunos, comidas o cenas: el amor tiene horarios (y hambre)


¿Desayuno sorpresa o cena con final feliz?

Cada pareja tiene su rollo. Por eso, San Valentín no se celebra solo a la luz de las velas. A veces, madrugar tiene premio. Otras, lo bueno se cocina lento y de noche.


Desayunos para San Valentín: arranca con ventaja

¿Has probado a despertar a alguien con olor a croissants recién horneados? Añádele café de verdad (nada de cápsulas tristes), zumo de naranja natural, fruta cortada con forma de corazón (sí, cursi pero efectivo) y una mini botella de cava fría.

Un consejo: si no quieres manchar la cocina antes de las 9, pídelo hecho a medida. Aquí tienes los desayunos de Los Pucheros del Marqués, que llegan con todo montado y huelen mejor que el amor.


Comida especial para San Valentín: mediodía con premio

Ideal para quienes curran de noche o quieren huir del tópico de la cena. Opta por platos ligeros pero con swing: risotto de setas, ensalada de rúcula con mango y queso brie, salmón al horno con toque de lima. ¿Postre? Helado con un chorrito de licor. O fruta bañada en chocolate, que siempre funciona.

Si no tienes tiempo ni ganas de cocinar, busca un catering para San Valentín con servicio en mediodía. Te sorprenderá la cantidad de opciones que existen para convertir tu salón en un bistró sexy.


Cenas románticas: el plato fuerte

Aquí es donde se desata la artillería. Entrantes con intención (vieiras, cremas con toque exótico), platos que hacen que tu pareja no quiera soltar los cubiertos (solomillo, confit de pato, pasta con trufa) y un postre que diga más que mil palabras (coulant, tiramisú, mousse de maracuyá... lo que te venga bien para la excusa del “¿probamos de la misma cuchara?”).

Todo esto lo puedes cocinar tú (si te va la marcha) o pedirlo a Los Pucheros del Marqués, que te montan una cena con nivel, sin que tengas que pelar una cebolla.


Los ingredientes que derriten más que un "te quiero"


Afrodisíacos con flow (sin caer en el cliché)

Sí, ostras, fresas, chocolate negro y vino tinto son un clásico. Pero también puedes jugar con contrastes que sorprendan: un toque de jengibre en una crema, albahaca fresca sobre un tomate confitado, o un crumble de pistacho sobre una mousse suave.

Haz que la comida tenga textura, colores, capas... como vuestra relación.

Un menú con gancho podría ser:

  • Entrante: crema de zanahoria y naranja con toque de comino y crujiente de bacon

  • Principal: carrilleras al vino tinto con puré de boniato y cebolla caramelizada

  • Postre: cheesecake en vasito con frutos del bosque

  • Maridaje: vino Syrah joven o vermut con hielo y piel de naranja


Monta el escenario: no es solo lo que se come, es cómo se sirve


Mesa que enamora (sin parecer boda)

No hace falta irte a Zara Home a lo loco. Basta con:

  • Un mantel bonito (incluso una sábana de lino vieja sirve)

  • Dos copas altas que no hayan salido del lavavajillas esa mañana

  • Velas (las de té sirven, pero si tienes unas altas, punto extra)

  • Una playlist bien seleccionada (nada de reguetón cortavenas)

Si quieres ir más allá, imprime un menú, añade una flor sobre cada plato, o juega con iluminación. Y si te lo sirven en casa con presentación de 10, ya sabes: Los Pucheros del Marqués te lo empaquetan bonito y puntual.


¿Y si paso de cocinar? Te lo montamos nosotros


Ventajas de un catering romántico que te salva el evento

No es solo por comodidad. Es por calidad. Pides, te lo traen, lo sirves. Te ahorras:

  • Ir al súper y pelearte con el marisco congelado

  • Cocinar a contrarreloj

  • Emplatar como si fueras influencer

  • Lavar 5 sartenes después de la cena

Y ganas:

  • Tiempo para arreglarte o montar la sorpresa

  • Menús pensados para enamorar

  • Presentación impecable sin mancharte los dedos

  • Opciones para veganos, celíacos o amantes del picante

Los menús de Los Pucheros del Marqués están diseñados para que tú solo tengas que encargarte de lo importante: brindar y disfrutar. Aquí puedes ver opciones y pedir lo tuyo:


Cómo clavar una comida para San Valentín en 5 pasos y sin drama


1. Decide tu plan

¿Desayuno? ¿Comida en la terraza? ¿Cena con velas? Elige según lo que más encaje con vuestro ritmo y lo que te apetezca montar.


2. Marca tu presupuesto

Desde 20 € si lo haces tú, hasta 200 € si lo encargas todo con emplatado incluido. Todo vale, mientras lo hagas con gusto.


3. Planea con cabeza

No improvises a última hora. Si cocinas, prueba la receta antes. Si encargas catering, resérvalo con días de margen. Especialmente si lo haces con Los Pucheros del Marqués, que en San Valentín van servidos de amor… y de pedidos.


4. Personaliza tu toque

Un postre con el nombre de tu pareja, una carta escrita a mano, una foto vuestra en la mesa… lo que sea que diga “esto lo hice pensando en ti”.


5. Disfruta (que para eso es)

No te agobies si algo se enfría o si la mousse se desmorona. Brinda, ríe, come, seduce. Y si te lo han traído todo hecho, aún más fácil: cero estrés, todo placer.


Ideas extra para subir la temperatura (gastronómica)

Consejos de los que organizan veladas para dos (o más)

“La clave de una comida de San Valentín en casa es no competir con un restaurante, sino crear algo más íntimo, más vuestro. La luz, la música, el menú… todo debe contar una historia.”— Vane C., chef de eventos privados en Madrid.

Historias reales que dan envidia (y ganas de copiar)

  • Primer San Valentín juntos: menú sencillo encargado a Los Pucheros del Marqués, con tarta personalizada y vino incluido. La cena se sirvió en el suelo, con cojines, luces y mucho amor.

  • Pareja con tres niños pequeños: organizaron un “pícnic nocturno” en el salón con velas y catering express. Mientras los peques dormían, ellos cenaron sushi y brindaron con champán. “Fue como viajar sin moverse”, dijeron.


Restaurante, casero o catering: ¿quién gana?

Opción

Pros

Contras

Restaurante

Servicio, ambiente, cocina profesional

Ruido, falta de intimidad, reservas imposibles

Hecho en casa

Personal, económico, flexible

Requiere tiempo, puede fallar algo

Catering a domicilio

Comodidad, calidad, presentación pro

La mejor Opción


Dudas que rondan antes del 14 (y respuestas que salvan el día)


¿Cuál es la mejor comida para San Valentín?

La que os guste a los dos. Punto. Pero si quieres acertar: algo suave pero sabroso, con color, que entre por los ojos y se coma lento. Evita comidas pesadas o difíciles de digerir. Y si quieres algo seguro: risotto, carnes tiernas, postres cremosos.


¿Y si no sé cocinar nada?

No pasa nada. Compra productos buenos (quesos, embutidos, pan artesanal), monta una tabla bonita, acompaña con vino y postre comprado… o directamente llama a Los Pucheros del Marqués y que lo monten ellos.


¿Qué detalles marcan la diferencia?

Una playlist currada, velas, vajilla bonita, emplatado con mimo, postre con forma de corazón, una nota dentro de la servilleta… todo lo que hable más de cariño que de presupuesto.


¿Dónde pido un catering para San Valentín en Madrid?


Si hay que enamorar... que sea con cuchillo y tenedor

San Valentín no es una fecha más. Es la excusa perfecta para decir “te quiero” sin usar palabras, solo sabores. Para regalar tiempo, presencia y risas. Para montar un sarao íntimo donde lo importante no es lo que hay sobre la mesa, sino quién la comparte contigo.

Puedes cocinarlo tú. Puedes pedirlo hecho. Puedes desayunar, comer o cenar. Pero hazlo especial. Hazlo a medida. Y si lo tuyo no son las cazuelas, déjate mimar por los que saben. En Los Pucheros del Marqués tienen un menú que puede convertir tu salón en el rincón más romántico de la ciudad.

Hazlo bien. Hazlo sabroso. Hazlo inolvidable.

Porque el amor se cultiva. Pero con pan, vino y postre... florece.

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