Cómo mantener la masa muscular en la tercera edad con la dieta a domicilio
- Seviara Los Pucheros del Marqués

- hace 1 día
- 6 Min. de lectura
La fuerza no se jubila, se cocina
Con los años, hay cosas que uno asume: las gafas en la punta de la nariz, el nombre del vecino que se te escapa, o el madrugón para ir al médico. Pero hay una que no deberíamos dejar escapar tan fácil: la masa muscular. Sí, esa que mantiene a nuestros mayores fuertes, estables y con ganas de comerse el mundo (aunque sea en porciones pequeñas).
Y ojo, que aquí no estamos hablando de ponerse mazado como en los 70. Se trata de mantener la fuerza necesaria para andar sin tropezones, levantarse del sofá sin ayuda y abrir el tarro de lentejas sin llamar a los bomberos.
La buena noticia es que esto no va de ir al gimnasio (aunque algo de movimiento ayuda), sino de comer bien. Y mejor aún: comer bien sin tener que cocinar, sin fregar y sin andar peleando con el microondas. ¿Cómo? Con una comida a domicilio para la tercera edad que esté pensada para alimentar músculo, no solo llenar estómagos.
Lo que vas a encontrar aquí, y por qué no deberías irte todavía
Si has llegado hasta aquí, te prometo que vas a aprender más sobre cómo cuidar el músculo de tu madre, tu padre o tu yo del futuro que en una hora con el médico de cabecera.
Te voy a contar por qué los mayores pierden músculo aunque coman “bien”, qué tipo de dieta realmente frena ese declive silencioso, y cómo un menú hiperproteico bien diseñado (y entregado en casa sin dramas) puede marcar un antes y un después.
También vas a ver ejemplos reales de platos, consejos que funcionan y trucos de los buenos para mantener a raya la sarcopenia sin volverse loco. Además, te traigo links directos (de esos que salvan el día) como este: comida a domicilio para personas mayores según Los Pucheros del Marqués.
Todo servido con ese puntito canalla que nos gusta en este blog. Porque aquí no venimos a leer folletos de hospital.

Por qué el músculo se va sin decir adiós (y cómo evitarlo con el tenedor)
El gran villano con nombre raro: la sarcopenia
A partir de los 50 (y más aún pasados los 70), el músculo empieza a hacer las maletas. Cada año, los mayores pierden entre un 1% y un 2% de masa muscular, y si no se hace nada, el cuerpo acaba en modo blandiblú.
Esto no solo es molesto, es peligroso: caídas, fracturas, hospitalizaciones... y una cadena de problemas que todos queremos evitar.
Y no, no es solo cosa del envejecimiento. Hay culpables con nombre y apellidos:
Dietas flojitas en proteína
Falta de movimiento (el mando a distancia no cuenta)
Enfermedades crónicas que agotan el cuerpo
Medicinas que quitan el apetito
Dientes que ya no muerden como antes
Proteína: ese superalimento que no puede faltar en el menú de los mayores
Lo que muchas veces se nos olvida es que los mayores necesitan más proteína que los jóvenes. Sí, como lo oyes. Entre 1 y 1,5 gramos por kilo de peso al día. Y bien repartidos, no todo en la cena.
Un ejemplo rápido: si la abuela pesa 60 kg, debería tomar entre 60 y 90 gramos de proteína diarios. Eso es más que un yogur y medio filete, ya te lo digo.
Y ahí es donde falla la cosa. ¿Desayuno de café con galletas? Mal. ¿Cena de sopa y fruta? Peor. Lo que hace falta son platos pensados para fortalecer, como los de este menú semanal para mayores que ya viene montado y equilibrado.
Lo que te salva no es el gimnasio: es el táper (y que te lo traigan a casa)
Cuando la comida a domicilio no es un lujo, sino una solución
Una comida a domicilio para ancianos bien montada no es solo comodidad. Es medicina con sabor. Estos son sus súperpoderes:
Platos hechos por expertos, no por la vecina del quinto
Proteína de calidad, y en cantidad justa
Variedad, sabor y cero complicaciones
Texturas adaptadas (porque a veces cuesta masticar)
Comidas que llegan a casa puntuales, calientes y listas
¿Y sabes qué es lo mejor? Que no hay que preocuparse de nada. Solo calentar y disfrutar. Como este servicio de comida adaptada a domicilio para mayores, que ya tiene todo pensado.
Así es un día comiendo bien y alimentando músculo
Lunes en modo campeón:
Desayuno: yogur griego + un puñado de almendras
Comida: estofado de lentejas con arroz y pavo (sí, proteína + proteína)
Cena: tortilla con espinacas y una pera para rematar
Martes, seguimos al lío:
Desayuno: leche con avena y plátano
Comida: merluza al horno con calabacín y patata
Cena: crema suave de calabaza + huevo cocido + yogur natural
Comer así a diario es difícil si hay que cocinarlo todo. Pero si te lo traen... es otro cantar.
👉 Mira aquí cómo se organizan los menús semanales
¿Y si lo comparamos con otras opciones?
Opción | Bien | Mal |
Cocinar en casa | Personalizado, económico | Lento, cansado, a veces mal equilibrado |
Residencia o centro | Control profesional | Pérdida de autonomía |
Tuppers del súper | Rápido | Poca proteína, mucha sal |
Los Pucheros del Marqués | Menús pensados para mayores, adaptados, sabrosos | Lo único: hay que elegir el plan adecuado |
Lo que puedes hacer desde ya para mantener el músculo a raya
Paso 1: Conoce al protagonista (sí, ese abuelo o abuela)
Antes de elegir nada, hay que tener claro:
Cuánto pesa
Qué enfermedades tiene
Qué puede o no masticar
Si se mueve algo o nada
Qué le gusta (porque no todo vale)
Paso 2: Elige bien quién cocina por ti
No se trata de pedir cualquier catering. Busca empresas que se curren menús adaptados, como Los Pucheros del Marqués, que lo tienen claro: buena proteína, sabor tradicional y platos que no cansan.
Paso 3: Mide los resultados
¿Sube el ánimo? ¿Hay más energía? ¿Menos caídas? Bien. Si no, toca revisar. Puedes hacerlo con el médico, o directamente con los especialistas que llevan el menú.
Y si te asaltan las dudas, pásate por esta guía con preguntas frecuentes sobre la comida a domicilio, que te lo dejan todo clarito.
Paso 4: Mover el esqueleto (aunque sea poquito)
La dieta ayuda, pero sin moverse, el músculo no responde. Lo ideal:
Caminatas cortas pero diarias
Sentarse y levantarse varias veces
Estiramientos suaves
Ejercicios con banda elástica o botellas de agua
Y si puedes, busca a alguien que lo acompañe o le eche una mano.
Extras que valen oro
Lo que dicen los que saben
“A partir de cierta edad, comer proteína no es una opción, es una necesidad para sobrevivir con dignidad”, dice Laura Fernández, experta en nutrición geriátrica con 20 años de experiencia.
Caso real: Rosario, 79 años y cero ganas de cocinar
Rosario empezó a tener tropiezos en casa. Sus comidas eran sopas de sobre y fruta. Su hijo contrató comida a domicilio con menús ricos en proteína, fáciles de calentar y pensados para su dentadura. Dos meses después, Rosario volvió a salir sola a la plaza. ¿Magia? No, músculo y buena comida.
¿Y si no hay hambre?
Trucos de chef:
Platos coloridos y apetecibles
Aceite de oliva extra y frutos secos para subir calorías sin llenar demasiado
Suplementos en batido si hay pérdida de peso (consultando con el médico, siempre)
Preguntas que la gente se hace (y que respondemos sin rodeos)
¿Cuánta proteína es mucha proteína?
Si la persona pesa 70 kg, entre 70 y 105 g de proteína al día. O sea: no basta con un trozo de pollo. Hace falta proteína en desayuno, comida y cena.
¿Y si no la toma?
Riesgo de caídas, debilidad, pérdida de autonomía. La proteína es la diferencia entre vivir con ayuda o sin ella.
¿Vale para diabéticos o hipertensos?
Sí, pero el menú debe adaptarse. Por eso es clave que el servicio elegido ofrezca opciones personalizadas. En Los Pucheros del Marqués tienen eso cubierto.
¿Se puede combinar con cocinar en casa?
Claro. Puedes pedir solo comidas principales y dejar los desayunos o meriendas caseras. Flexibilidad máxima.
Cierra el microondas y abre la puerta
Lo que marca la diferencia en la tercera edad no es el número de pastillas que uno toma, sino cómo se alimenta. Y cuando la cocina empieza a ser una carga, comer bien sin cocinar no solo es posible, sino necesario.
En Los Pucheros del Marqués lo saben. Por eso han montado menús pensados para mayores que no quieren renunciar al sabor, a la tradición, ni a su fuerza.
📢 ¿Tienes a alguien que necesita este empujón? Aquí puedes ver los menús adaptados y empezar hoy mismo:👉 https://www.seviaraprecocinados.com/comida-domicilio-personas-mayores
Porque mantener el músculo es mantener la vida. Y eso, amigo, se empieza por el plato.







Comentarios