¿Se puede pedir factura del catering para deducir gastos de empresa?
- Seviara Los Pucheros del Marqués

- hace 1 día
- 6 Min. de lectura
Empecemos con la pregunta del millón…
Organizas un sarao para tu empresa, montas un brunch de categoría o una cena que ni el Ritz, y cuando te pasan la factura del catering te preguntas: ¿Esto me lo puedo desgravar o me va a caer una del tamaño de una paellera industrial?
Pues sí, colega: puedes pedir factura del catering y deducirla como gasto de empresa. Pero no te emociones todavía. No todo lo que se come se deduce. Aquí no vale invitar a tu primo a croquetas, pedir factura y meterla en el Excel. Hay reglas. Hay matices. Y sí, también hay maneras muy legales (y sabrosas) de deducir ese ágape empresarial.
Hoy te lo vamos a contar todo, sin rodeos y al estilo Los Pucheros del Marqués. Porque entendemos de buena mesa, pero también de cuadrar cuentas con Hacienda sin que te arda el arroz.
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Aquí lo que vas a encontrar (sin letra pequeña)
No, esto no es otro artículo seco como el pan sin tomate. Aquí te vamos a explicar con gracia, fundamento y cero paja:
Qué narices es un gasto deducible y cuándo el catering entra en esa categoría.
Cómo debe ser una factura de catering para que no te la tumben en Hacienda.
Qué diferencia hay entre gastos de representación y comidas con el equipo.
Si el IVA del catering es deducible o es otra ilusión contable.
Qué pasa con cenas de Navidad, eventos con clientes o desayunos improvisados.
Casos reales, errores de pardillo y tips de maestro parrillero para evitar disgustos.
Todo sazonado con un estilo que no te va a aburrir. Si tú pones las ganas de aprender, Los Pucheros del Marqués pone el catering... y el conocimiento fiscal.

Vamos al lío: ¿El catering se puede desgravar?
Sí, pero con receta legal. El truco está en que el gasto sea real, profesional y tenga relación directa con tu actividad. No estamos hablando de invitar a tus colegas del pádel a canapés, sino de acciones con fundamento empresarial.
¿Qué considera Hacienda un gasto deducible?
Sencillo: lo que necesitas para currar y hacer crecer tu negocio. Eso sí, tiene que cumplir cuatro ingredientes básicos:
Relación directa con la empresa: no vale el “me apetecía”.
Factura completa y legal: nada de tickets chungos.
Justificación clara: para qué fue, con quién y por qué.
Registro contable: que tu asesor sepa qué hacer con eso.
Y si el catering entra en esa olla, pues adelante con la deducción.
Escenarios donde el catering se puede deducir (y no es cuento)
Catering con clientes: una delicia de representación
¿Vas a cerrar un trato y montas un desayuno de lujo? ¿Organizas un picoteo con potenciales inversores? Entonces sí, amigo, estás ante un gasto de representación y puedes pedir la factura del catering sin miedo.
Consejo de oro: pide que en la factura ponga algo tipo “catering presentación de producto” o “coffee break reunión comercial”. Nada de “catering random”.
Y si además lo contratas con quien sabe lo que hace, como Los Pucheros del Marqués, más fácil todavía. Menú a medida y factura con todas las de la ley.
Catering para empleados: atención con atención
¿Una comida de Navidad con tu equipo? ¿Una merienda por el aniversario de la empresa? Puede colar como gasto de atención al personal. Pero ojo, que Hacienda aquí va con el tenedor afilado.
✅ Si es puntual, justificado y no forma parte del sueldo → puede deducirse.
❌ Si es habitual, sistemático o parece una paga en croquetas → te lo crujen.
Ejemplo real: haces una cena por los 10 años de la empresa con menú de Los Pucheros del Marqués. Lo justificas con invitación, listado de empleados y el objetivo del evento. Factura bien hecha. Gasto deducible. Te comes el pastel (fiscal y literal).
Formación con croquetas: el combo perfecto
Si montas un taller, formación interna o seminario y ofreces algo de comer, el catering también puede entrar como gasto deducible. Aquí incluso hay cierta manga ancha con el IVA del catering, que en otros casos ni lo huelen.
Eso sí, tiene que haber un plan de formación real, con programa, asistentes y la comida dentro del evento. No vale lo de “ven que te explico algo mientras almorzamos”.
Lo que pasa con el IVA del catering (spoiler: casi nunca se deduce)
Aquí viene el bajón: en la mayoría de los casos, el IVA del catering no se puede deducir. Ni aunque el gasto sí sea deducible. Suena raro, pero es así.
¿Por qué? Porque el artículo 96 de la Ley del IVA dice que las comidas con clientes, proveedores o empleados no dan derecho a deducirse el IVA, ya que se consideran “atención a terceros”.
¿Hay excepciones? Sí, pero pocas:
Eventos formativos acreditados
Acciones promocionales públicas
Eventos sin vinculación personal (ni empleados, ni familiares)
Traducción: guarda la factura entera, deduce el coste sin el IVA, y no te líes. Mejor prevenir que cocinar excusas.
Comparativa de casos que sí y que no
Escenario | ¿Gasto deducible? | ¿IVA deducible? |
Brunch con clientes para cerrar trato | ✅ | ❌ |
Desayuno con equipo tras reunión interna | ✅ (a veces) | ❌ |
Catering evento formativo certificado | ✅ | ✅ (posible) |
Fiesta sorpresa por cumpleaños del jefe | ❌ | ❌ |
Coffee break rueda de prensa con medios | ✅ | ❌ |
Cómo hacerlo bien y no morir en el intento
Pide la factura como toca
Nada de “ya te paso un ticket”. Exige factura completa con todos los datos:
Nombre y CIF de tu empresa
Fecha y concepto bien descrito
Base imponible y el IVA separado
Que diga claramente que es por servicio de catering
Con Los Pucheros del Marqués, eso viene de serie. Aquí no improvisamos en los papeles.
Justifica como si fueras inspector (pero sin corbata)
Guarda correos, invitaciones, fotos del evento, listado de asistentes, programa si lo hay… Lo que sea que respalde que ese catering fue para algo más que llenar estómagos.
Consejo pro: si usas herramientas como Google Calendar o Notion para planificar eventos,
guarda esos documentos como prueba. Eso vale oro si hay revisión.
Habla con tu contable antes, no después
Un contable cabreado es peor que una paella pasada. Así que avísale antes del evento, cuéntale para qué es, y asegúrate de que lo puede clasificar como gasto deducible. No lo metas en la carpeta de “varios” y luego le sueltes la bomba.
No abuses, que luego huele a quemado
Si estás metiendo dos catering por semana como gasto deducible, es cuestión de tiempo que alguien lo huela raro. Usa la cabeza: eventos importantes, justificados, y siempre documentados.
Consejazos para hacerlo como un pro
Menos es más: mejor dos eventos bien documentados que veinte facturas sin justificar.
No lo dejes todo en manos del proveedor: la responsabilidad de justificar el gasto es tuya.
Piensa a largo plazo: si tienes eventos recurrentes, planifica un calendario y ajusta el presupuesto. Y ojo con repetir invitados solo para deducir.
Si vas a montar algo a lo grande, cuenta con un proveedor como Los Pucheros del Marqués. Te harán el menú y el papeleo igual de fácil.
Preguntas que se repiten más que el ajo
¿Puedo deducir el IVA del catering si la comida es con empleados?
En general, no. Aunque el gasto sí pueda entrar como atención al personal, el IVA del catering no es deducible salvo contadísimas excepciones.
¿Y si el evento es con clientes importantes?
Sí, puedes deducir el coste como gasto de representación, pero el IVA seguirá sin poder deducirse. Piensa en él como la espuma de la cerveza: bonito, pero no lo contabilices.
¿Vale un ticket o tiene que ser factura?
Siempre factura. El ticket de caja no te sirve de nada ante Hacienda. Pide tu factura en condiciones o despídete de la deducción.
¿Se puede deducir un catering de Navidad?
Sí, si es para empleados y está justificado como acción puntual, formativa o de equipo. Pero sin pasarse con los langostinos, que Hacienda no se chupa el dedo.
¿Hay un límite de importe?
No hay un tope fijo, pero si el evento cuesta lo mismo que una boda gitana, te pedirán explicaciones. Sentido común y justificación. Y listo.
Ya lo sabes: factura, justificación y buen proveedor
Pedir factura del catering para deducirlo como gasto de empresa es totalmente posible. Pero no se trata de invitar y deducir sin más. Se trata de hacer las cosas con cabeza, con documentación y, si puede ser, con buen gusto.
Por eso, si vas a organizar algo que merezca factura y ovación, hazlo con estilo y con alguien que te lo ponga fácil:👉 https://www.seviaraprecocinados.com/catering-empresas-madrid
Y recuerda: en Los Pucheros del Marqués no solo cocinamos eventos que dejan huella, también te echamos una mano para que te cuadren los números.
Haz que cada bocado cuente. En la boca... y en la contabilidad.







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